viernes 11 de diciembre de 2009

a propósito de ...





No digas nada, lo sé, no tengo nada que hacer, es el sino que me ha tocado vivir sin querer. El silencio me mata, aunque tengo una canción que inunda mi mente; no me deja pensar, me nubla, me llena la cabeza de sonidos que retumban en mis tímpanos y me llenan de pensamientos sordos, apagados y sin voz, que no salen de mi cabeza porque no irían a ninguna parte, no los escucharía nadie.